
¿Hasta dónde puede llegar la miseria humana? Al conocer la historia de Josef Fritzl anciano Austriaco de 73 años, parece que no tiene límites la maldad de algunos hombres que bien deben ser llamados mounstruos.
Tener en cautiverio a un hijo por 24 años no tiene nombre, a mi criterio si el derecho penal se caracteriza por tipificar todos los delitos existentes para sancionar, en este caso no existe tipificación suficiente para darle una nomenclatura al crimen realizado por este sujeto Austriaco.
¿Es posible imaginar que alguien tenga 07 hijos con su propio hijo y que 03 de ellos no conozcan la luz solar y vivan en un espacio oscuro de 67 m2 desde que nacieron?. Algunos de estos 03 chicos tienen incluso mayoría de edad, su único contacto con el mundo era una televisión y una radio, no había ventanas, no existió la educación escolar para ellos, nada parecido a lo que cualquiera de nosotros hace, incluso para alguien inmerso en la más profundas de las miserias debe ser díficil decirle a Elisabeth de 42 años: "te entiendo".
Este caso es la misera máxima, nunca había escuchado un caso tan perverso que retuerce y penetra los hilos morales de la sociedad humana en general, escarba nuestro corazón y conmueve incluso al más inmisericorde, claro está, a todos menos al criminal en cuestión.
Incluso siendo un demócrata pienso que la pena de muerte no es suficiente para castigar a este señor, nada será suficiente.







