
Acostumbrados a perder en el futbol, como a dormir en las noches, los peruanos somos testigos atónitos y complacidos de un fenómeno llamado Kina Malpartida, una campeona mundial en un deporte que no es el rey, pero que nos da algo que no tenemos en el deporte: el orgullo de ser los mejores.
Pocos creían que en el box (peso super pluma) la haríamos alguna vez, claro, basta para ello darse una vuelta a la Federación Peruana de Boxeo y comprobar las muy malas condiciones en las que subsiste, si cabe el término, dicho deporte en el país.
Pero como no todo en la vida es suerte, caballazo o champazo, Kina tuvo que dejar su país para ir a entrenar a Australia, luego a California y finalmente nos enteramos de su existencia cuando alguien publicó la noticia: Kina Malpartida, una desconocida pugilista peruana era campeona mundial, lo siguiente es conocido en nuestro país: los políticos se suben al coche (Presidente y Alcalde), el IPD se pone las pilas para ganar algo de publicidad y así todos se subieron en la fama de Kina.
Es tipico, el peruano necesita ganar más seguido, necesita un modelo al cual seguir, Kina resume ello, una peruana que se fue y regreso campeona mundial, alguien que habla con la segura naturalidad del que no muestra caretas para salir adelante, pero lo más importante nos muestra el camino para triunfar en el deporte: esfuerzo y disciplina. Este ejemplo es seguido en casi todos los deportes, menos en el paradójicamente más apoyado por el Estado y más popular en el público: el fútbol.
Gracias Kina, el fenómeno y orgullo tiene para rato.
http://www.youtube.com/watch?v=F0gdtYjHwZk




